
My Little Angels…
my precious children…
forgive me
for not paying attention
to your existence
for so many years.
I cried countless
tears
for each of you…
because I thought
that you had gone away…
forever.
I didn’t want to believe
that you could be
my protective angels
who would care for me
from Heaven…
as I would have cared for you
here on earth.
Laura Susana…
José María…
María José…
Luchito…
My sweet Panchita…
Oh…
how I love you…
how I thank you
for not abandoning me.
I know that your Daddy
doesn’t feel your presence.
It hurts him too much
and he still blocks himself
from you…
as I did also…
to not hurt…
without realizing
that denying your existence
is much more
painful.
Take care of him…
your Daddy.
Caress him…
whisper words
of love…
of encouragement…
of faith…
into his ears.
Kiss his face
as he sleeps….
My Little Angels…
Oh…
how I love you…
how I thank you
for your presence
in my life.
I was preparing a different poem to post, but I recently received a prayer request from someone who is struggling with having purpose in her life after having had five miscarriages. I remember those days, as I, too, lost five unborn babies. I now give thanks that those babies didn’t suffer the things they likely would have suffered, had they been born. I would have suffered, too, in my attempts to protect them. But… between my heartbreak and acceptance, and as part of that healing journey, I was able to reframe my loss as I began to realize that those unborn babies will always be a part of my life – as my little angels in Heaven. That was in 2012, and it is also the year I wrote this poem. My prayer for the woman who asked for prayer, is that some day… some how… she may find peace in the suffering she is now experiencing.
Angelitos Míos
Angelitos Míos…
hijitos preciosos…
perdónenme
por no prestar atención
a su existencia
durante tantos años.
Derramé lágrimas
incontables
por cada uno de ustedes…
porque pensé
que se me fueron…
para siempre.
No quise creer
que podían ser
mis angelitos protectores
que me cuidaran
desde el Cielo…
como yo los hubiera cuidado
aquí en la tierra.
Laura Susana…
José María…
María José…
Luchito…
Mi dulce Panchita…
Cómo los quiero…
cómo les agradezco
por no abandonarme.
Sé que su Papito
no siente su presencia.
Le duele demasiado
y todavía se bloquea…
como yo hice también…
para no sentir el dolor…
sin darme cuenta
de que negar su existencia
es mucho más
doloroso.
Cuídenle…
a su Papito.
Acarícienle…
susurren palabritas
de amor…
de aliento…
de fe…
a sus oídos.
Bésenle el rostro
mientras duerme….
Angelitos Míos…
cómo los amo…
cómo agradezco
su presencia
en mi vida.
Estuve preparando otro poema para publicar, pero hace poco recibí una petición de oración de alguien que está con dificultad en tener un propósito en su vida después de haber tenido cinco abortos espontáneos. Me acuerdo esos días, ya que yo, también, he perdido cinco bebés sin nacer. Ahora agradezco que esos bebés no sufrieron las cosas que seguramente hubieran sufrido, si hubieran nacido. Yo también hubiera sufrido en mis intentos de protegerlos. Pero… entre mi corazón destrozado y mi aceptación, y como parte de ese camino de sanación, pude replantear mi pérdida mientras comencé a darme cuenta de que esos bebés sin nacer siempre serán parte de mi vida – como mis angelitos en el Cielo. Eso fue en el año 2012, y también es el año que escribí este poema. Mi súplica para la señora que pidió oración es que algún día… de alguna manera… pueda encontrar paz en el sufrimiento que ahora siente.

Leave a comment